Objetivo: Definir claramente tu producto, sus características y su valor para el cliente, asegurando que sea atractivo, diferenciador y fácil de vender.
Un producto exitoso debe cumplir con estas características:
Deseable: Que el cliente quiera comprarlo.
Útil o satisfactorio: Cumple con la necesidad o deseo del cliente.
Diferenciador: Se destaca frente a la competencia.
Rentable: Genera margen de ganancia adecuado.
Escalable: Permite aumentar producción o ventas sin grandes problemas.
Qué es tu producto:
Describe exactamente qué vendes. Ej: “Picaderas fritas saladas listas para fiestas y eventos, hechas con ingredientes frescos y deliciosos”.
Variedades o presentaciones:
Por tamaño, tipo de sabor, empaque o combos.
Ej: Bandeja individual, bandeja familiar, combo de 3 sabores.
Valor agregado:
Qué hace que tu producto sea especial o único.
Ej: Ingredientes frescos, recetas caseras, entrega a domicilio, empaque bonito para regalar.
Define un precio competitivo, considerando:
Costo de producción (ingredientes, empaques).
Mano de obra y tiempo de preparación.
Gastos de promoción y delivery.
Margen de ganancia deseado.
Ejemplo: Si tu bandeja cuesta $80 en ingredientes y empaques, puedes venderla en $160–$180 para tener 50–55% de ganancia.
Antes de lanzarlo oficialmente:
Haz muestras gratis a amigos y familiares para recibir opiniones.
Ajusta sabor, presentación o tamaño según feedback.
Observa qué variedad tiene más aceptación y cuáles podrían generar más ventas.
Bandeja individual: 1–2 tipos de bocaditos, ideal para probar.
Bandeja familiar: 4–5 tipos de bocaditos, lista para reuniones o fiestas.
Combo emprendedor: Paquete para quienes quieren revender. Incluye recetas, tips y material promocional.
Extras opcionales: Salsas, dips o presentación en caja decorativa para regalos.